Lo prometido es deuda y voy a hacer mención de lo que ocurrió aquella noche del 8 de Abril en el kalaoke.
Todo empezó en casa de Mirja, donde nos reunimos unas 20 personas para cenar, aportando cada uno exquisiteces de nuestra propia cosecha. Por allí se vieron manjares de toda índole: lasaña vegetariana, quiche, quesos y dips variados, tortillas de patatas, croquetas de jamón, ... Todo buenísimo y en cantidad. En mi caso, aporté una tarta de fresas, nata, chocolate y almedras que tuvo una gran acogida :).
Entre bocado y bocado volaron las cervezas y empezaron a escanciarse los primeros roncolas, siendo entonces cuando la cena se transformó en fiesta. Y con la lucidez recién adquirida gracias a estos brevajes decidimos emigrar al Karaoke chino de la esquina, por la que tantas veces había pasado preguntándome cuándo me animaría a entrar.
Leer más - Read Full Story
Chatboard (0)